La corte de San Francisco ordenó a los jueces de inmigración reconsiderar el otorgar asilo a Lesly Yajayra Perdomo, una inmigrante indocumentada radicada en Reno, Nevada.
Más importante aún es que la corte ordenó a la Junta de Inmigración determinar si todas las mujeres guatemaltecas califican para asilo, una decisión que podría abrir la puerta a solicitudes similares de mujeres de países -como El Salvador y Honduras- con un histo-rial de abuso de género.
Tal determinación expandiría las posibilidades de solicitar asilo más allá de los argumentos tradicionales de opresión política o religiosa.
El caso Perdomo
Perdomo solicitó el asilo en el 2004, argumentando para ello que Guatemala tiene pobres antecedentes en investigar y resolver cientos de homicidios de mujeres cada año.
Defensores de los refugiados guatemaltecos consideraron el dictamen como un reconocimiento de lo violento y caótico que se ha vuelto el país desde la guerra civil de la década de 1990. "Esta será una herramienta muy importante para las mujeres que buscan escapar de la violencia en Guatemala", dijo Kelsey Alford-Jones, de la Comisión de los Derechos Humanos de Guatemala, con sede en Washington.
La violencia en ese país afecta a hombres y mujeres, pero los expertos concuerdan en que la violencia contra las mujeres es proporcionalmente peor ahí que en otros lugares.
"Es escandaloso, desde el punto de vista de un país, que las mujeres, sólo por ser mujeres, tengamos que pedir asilo", dijo Carmen Rosa de León, directora del Instituto de Enseñanza Para el Desarrollo Sostenible, una organización no gubernamental que estudia el fenómeno de la violencia en Guatemala.